En el área del restaurante, donde el revestimiento de madera en las paredes crea una cálida atmósfera, la cocina tradicional toscana, ligada a los sabores del territorio, se conjuga con la cocina internacional para ofrecer los manjares más deliciosos a los paladares más refinados.
Es el punto de encuentro entre la tradición campesina y la de los pescadores del Mar Tirreno.
He aquí, entre las especialidades, la ribollita típica florentina, la “Pappa” de ceps y berenjenas, la Chianina a la ruqueta y los platos a base de pescado fresco, como el caciucco a la livornesa o la lubina a los aromas.
|